Domingo de mapa culinario
Reservar veinte o treinta minutos el domingo cambia toda la semana: tomas perspectiva del calendario, anotas cenas fuera, reuniones y entrenamientos, y distribuyes comidas sencillas alrededor de la vida real. Con esa fotografía, sustituyes la improvisación de último minuto por un guion flexible, incluyes uno o dos comodines descongelables y te permites variar según antojos. Menos decisiones diarias, menos viajes repentinos a la tienda, más claridad para cocinar con energía sin sentir que cada tarde empieza desde cero.